José Enrique Aguar

Si deseas el éxito, no lo busques; limítate a hacer lo que amas y lo que crees

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Martes

17

Junio 2014

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CIUDADANOS EN VALENCIA – JUNTOS SÍ PODEMOS –   

Escrito por . Publicado en Ciutadans, Política

Foto   La Muixeranga d’Algemesi (Valencia)

LA CREACIÓN DE UN PROYECTO SÓLIDO

Construir es un vocablo más fácil de escuchar y comprender que de llevarlo a cabo. Porque la puesta en marcha de cualquier proyecto, ya sea de índole personal, empresarial o corporativo requiere por parte de sus impulsores, una buena dosis de conocimiento del sector hacia el que se pretende dirigir, una gran capacidad de resistencia, y una suma considerable de paciencia para sostenernos cuando todavía no se recogen los frutos de nuestra idea o modelo de futuro.

Es decir, para cristalizar una iniciativa tienen que producirse una serie de factores, que actuando en equipo y con sentido común, permitan que una inquietud pueda nacer, para posteriormente dar los pasos adecuados en la dirección correcta y en unos plazos establecidos.

Para conseguir dichos objetivos y desarrollar esos parámetros que parecen obvios, se deben desterrar los conceptos de improvisación, el impulso sin experiencia y los recursos innecesarios, así como el lanzamiento de una idea, proyecto o producto sin una dirección clara de dónde se encuentran nuestros objetivos de mercado.

Dicho de otra forma, debemos adquirir las bases del modelo de éxito empresarial que requieren de una formación adecuada, el empuje de un equipo humano entusiasta, pero que realmente trabaje de manera común, y que tenga la capacidad de invertir en tiempo y ilusión para, con paciencia, poder ir creciendo con el paso del tiempo.

Esto es exactamente de lo que pecamos los valencianos, como buenos latinos y Mediterráneos, donde la improvisación se convierte en el eje vertebrador de nuestras ideas y donde a poco que empezamos a invertir en un proyecto, personal o no, ya pensamos que conocemos a fondo los mecanismos adecuados para salir triunfantes del envite a las primeras de cambio sin contar con las leyes implacables del mercado.

Y aquí es donde viene el error, tanto en el ámbito empresarial como por supuesto en la política.

La regeneración política es un hecho en España, como lo prueba hasta el relevo en la monarquía, pero para que se produzca realmente y las pequeñas formaciones encuentren un nicho de votantes en una desesperanzada y fraccionada sociedad, hacen falta muchos elementos para la construcción de un modelo sólido de futuro.

Ciudadanos es una buena oportunidad de regeneración y una puerta abierta a una política más abierta, dinámica e interactiva con la sociedad valenciana. Pero para llegar al nuevo votante, al indeciso, al defraudado, hace falta un gran modelo de cohesión con un grupo humano volcado en pro de unos objetivos comunes, donde los esfuerzos de los jóvenes y los veteranos, los expertos y los no tanto, sepan encontrar la tecla con la que volver a reenganchar a la ciudadanía.

Somos una formación abierta y con un universo lleno de posibilidades, pero si no podemos cohesionar un proyecto común caeremos en los errores de otros partidos históricos, donde han terminado por deshacer unos buenos planteamientos en muchas ocasiones.

La sociedad valenciana nos reclama una mayor implicación a los partidos políticos, pero solo desde la fortaleza de nuestras bases, y con el apoyo de todos, desde Ciutadans podremos acompañar a las personas de la mano para defender sus intereses, por encima de ambiciones partidistas, como si que sucede en los mayoritarios.

La Comunitat Valenciana necesita a Ciudadanos y viceversa. Nuestra autonomía siempre ha sido tierra de oportunidades, pero también de múltiples discrepancias que a veces nos frenan más que nos permiten avanzar, mientras otras regiones españolas y europeas caminan hacia una dirección sólida.

Es por tanto, momento de pensar en el futuro y conseguir la llave de un modelo de regeneración de gobierno, donde la ciudadanía encuentre otras referencias, más dinámicas y realistas, sobre unas estructuras que ya llevan anquilosadas demasiados años.